Apatzingán, Mich., 22 de enero de 2026.– Luego de más de una década marcada por extorsiones, secuestros, homicidios y amenazas constantes, sectores productivos y familias de la región de Tierra Caliente recibieron con alivio la noticia de la detención de César Sepúlveda Arellano, alias “El Bótox”.
Productores de limón, empresarios gasolineros, comerciantes y habitantes en general manifestaron beneplácito por la captura de quien es señalado como uno de los principales generadores de violencia en Apatzingán y municipios aledaños.
Tras el operativo, sujetos armados presuntamente vinculados al ahora detenido realizaron bloqueos en diversos tramos carreteros utilizando vehículos particulares. Hasta las 08:15 horas de este jueves no se reportaban unidades incendiadas; no obstante, corporaciones de seguridad permanecían en máxima alerta y desplegaron acciones inmediatas para liberar las vialidades afectadas.
Con la aprehensión de “El Bótox”, autoridades consideran que se esclarecen diversos homicidios ocurridos en la región, entre ellos el de Bernardo Bravo, reconocido líder citrícola, así como otros casos que involucraron a taxistas, comerciantes, empresarios y elementos de seguridad, según antecedentes que han trascendido.
De acuerdo con información preliminar, César Sepúlveda Arellano fue detenido durante la madrugada en la comunidad de Santa Ana Amatlán, ubicada entre los municipios de Apatzingán y Buenavista Tomatlán.
Posteriormente, integrantes de su grupo criminal bloquearon la carretera Apatzingán–Aguililla, principalmente a la altura de localidades como Catalinas, Chandio y Bachilleres, lo que generó un amplio despliegue de fuerzas federales y estatales.
Cabe recordar que la Fiscalía General del Estado de Michoacán había ofrecido una recompensa de 100 mil pesos a quien aportara datos que condujeran a su captura. En días recientes, el ahora detenido había reaparecido públicamente mediante videos grabados en Cenobio Moreno los días 7, 10 y 12 de enero, en los que solicitaba al gobierno federal detener las acciones en su contra y lanzaba acusaciones contra la familia de Bernardo Bravo, además de hacer señalamientos sobre presunta injerencia extranjera.
Los antecedentes de “El Bótox” se remontan a su presunta participación dentro de la estructura del grupo criminal Los Caballeros Templarios, organización que comenzó a fragmentarse tras la captura o abatimiento de sus principales líderes. Posteriormente, habría formado parte de grupos de autodefensa que operaron durante el periodo en que Alfredo Castillo Cervantes fue designado por el gobierno federal para atender la crisis de seguridad en Michoacán.
Durante esa etapa, diversos personajes armados fueron integrados a esquemas de seguridad con respaldo institucional, recibiendo armamento, credenciales y capacitación, con el objetivo de combatir a remanentes criminales. Sin embargo, tras la ruptura de dichos acuerdos, varios de esos grupos evolucionaron en nuevas organizaciones delictivas.
Con el paso del tiempo, César Sepúlveda asumió el liderazgo de una facción conocida como “Los Blancos de Troya”, aliándose con el grupo de Los Viagras, encabezado por Nicolás Sierra Santana. Desde esa estructura, se le atribuye el control de la comercialización de diversos productos, así como actividades ilícitas en comunidades como Cenobio Moreno, Chandio, Catalinas y El Aguaje.
Fuentes federales señalaron que la captura de “El Bótox” era considerada prioritaria, por lo que se montó un operativo de alto impacto. Cerca de las 08:50 horas, al menos tres helicópteros artillados sobrevolaban la región ante reportes de posibles intentos de rescate. Finalmente, el detenido habría sido trasladado vía aérea en una unidad de la Guardia Nacional, debido a los bloqueos carreteros registrados tras su detención.


